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Lago Balatón en verano: playas, agua cálida y pueblos con encanto en el mar de Hungría

  • Foto del escritor: Juan Manuel
    Juan Manuel
  • hace 6 horas
  • 10 min de lectura

Habíamos escuchado hablar muchas veces del lago Balatón, ese enorme lago al que los húngaros llaman orgullosamente el mar húngaro. Pero, sinceramente, hasta que no estuvimos allí en pleno verano no terminamos de entender qué tenía de especial.


Nos tocó una auténtica ola de calor. Durante varios días, las temperaturas oscilaron entre los 35 y los 38 grados, así que el plan era bastante sencillo: buscar una playa, encontrar un poco de sombra y pasar la mayor cantidad de tiempo posible dentro del agua.


¡Y cómo lo disfrutamos!


Pasamos un día en la playa de Keszthely, varios en Zánka y otros tantos en Csopak. Cada una tenía su personalidad, pero todas compartían algo que nos sorprendió muchísimo: un ambiente relajado, limpio y tranquilo, incluso en pleno verano.



Juan disfrutando del lago sobre un colchón inflable
Juan disfrutando del lago

El lago Balatón: el gran destino de verano de Hungría


El Balatón está situado en el oeste de Hungría, en la región de Transdanubia, aproximadamente a 100-150 kilómetros de Budapest, dependiendo de la localidad a la que se quiera llegar. Por ejemplo, Balatonfüred está a unos 120 kilómetros de la capital, mientras que Keszthely, en el extremo occidental, se encuentra algo más lejos.


Con casi 80 kilómetros de longitud y una superficie cercana a los 600 kilómetros cuadrados, es considerado el lago más grande de Europa Central. No es difícil entender por qué los húngaros lo llaman el mar húngaro: cuando uno se encuentra frente a esa enorme extensión de agua, especialmente desde algunos puntos elevados de la costa norte, el paisaje realmente parece más un mar que un lago.


Para los húngaros, además, es uno de los grandes destinos de vacaciones del país. Familias, parejas y grupos de amigos se acercan cada verano para disfrutar de las playas, los deportes acuáticos, los pueblos costeros, los viñedos y, por supuesto, de sus aguas.

Y después de haber pasado allí varios días, nosotros entendimos perfectamente el motivo.



Playas del lago Balatón: nuestra experiencia en Keszthely, Zánka y Csopak


Una de las cosas que más nos gustó del Balatón es que hay muchísimas playas repartidas a lo largo de sus orillas. Nosotros aprovechamos nuestra estadía para conocer varias: pasamos un día en Keszthely, varios en Zánka y otros en Csopak. Y lo cierto es que en todas nos la pasamos espectacular.


Son, además, tres localidades muy conocidas dentro de la región del Balatón. Pero no son las únicas. Siófok, Balatonfüred, Zamárdi y Balatonlelle también son algunos de los destinos de playa más populares del lago, especialmente durante los meses de verano. Cada localidad tiene sus propias playas y servicios, por lo que hay muchísimas opciones para elegir dónde pasar el día.


En nuestro caso, no buscamos hacer un recorrido por las playas más famosas ni encontrar “la mejor”. Simplemente fuimos conociendo distintas zonas durante nuestra estadía y terminamos disfrutando de todas de la misma manera: unas horas bajo los árboles, algún almuerzo o bebida en la playa y, sobre todo, muchísimo tiempo dentro del agua.


Las playas suelen tener una estructura bastante similar. Al ingresar, uno encuentra grandes espacios de césped con árboles, donde la gente instala sus sillas, reposeras, sombrillas y mesitas para pasar el día. Después llega la entrada al lago, que en muchas de las playas que conocimos se hace mediante pequeñas escaleras de unos seis o siete escalones que te dejan directamente en el agua.


También suelen contar con baños, duchas, bares y restaurantes, así que realmente tienen todo lo necesario para pasar un día completo junto al lago.


Las entradas nos parecieron bastante razonables. En las playas que visitamos, por lo general rondaban los 5 euros por persona para pasar el día, aunque Csopak fue bastante más cara, con una entrada cercana a los 10 euros. Los precios pueden variar según la playa y la temporada.


Algo que nos resultó interesante es que algunas playas tienen horarios en los que el acceso es gratuito. En determinados lugares se puede entrar sin pagar temprano por la mañana, antes del horario de cobro, y también hacia el final de la tarde. Los horarios varían de una playa a otra, pero puede ser una buena alternativa si simplemente querés darte un baño o disfrutar un rato del lago sin pasar todo el día allí.



Playa de Csopak. Juan trabajando con la computadora mirando al lago
¡Se viaja y se trabaja! Playa de Csopak


El agua del Balatón en verano: una de las grandes sorpresas del viaje


Si hay algo que recordamos especialmente de nuestro paso por el Balatón es la temperatura del agua.


En pleno verano, y después de varios días de temperaturas de entre 35 y 38 grados, el agua estaba increíblemente cálida. Nosotros encontramos temperaturas que rondaban los 27, 28 y hasta 29 grados, algo que sinceramente no esperábamos encontrar en un lago.


Era un verdadero placer meterse al agua.


De hecho, nuestro mejor plan terminó siendo bastante simple: compramos una especie de cama o colchón inflable y nos quedábamos durante horas flotando en el lago, disfrutando del agua calentita y tratando de escapar, aunque fuera un poco, del calor de afuera.


Una de las razones por las que el lago puede calentarse tanto durante el verano es su escasa profundidad media, de aproximadamente 3 metros. Al ser un lago relativamente poco profundo, el agua puede elevar su temperatura rápidamente durante los períodos de mucho calor.


El fondo tampoco fue un problema para nosotros. No es arena, pero tampoco encontramos ese barro espeso y desagradable que uno podría imaginar al pensar en un lago. Se puede pisar sin una sensación incómoda, algo que también hizo que disfrutáramos muchísimo de los baños.





Un lago enorme, pero sorprendentemente tranquilo


Otra de las cosas que más nos llamó la atención fue la tranquilidad.


Estábamos en pleno verano, las playas tenían bastante gente y el clima invitaba a pasar todo el día junto al agua. Sin embargo, el ambiente era relajado.


No había música sonando a todo volumen desde los bares, ni grupos de personas con parlantes intentando convertir la playa en una fiesta.


Y eso, para nosotros, fue un enorme punto a favor.


El Balatón nos pareció un lugar ideal para descansar. Podías pasar horas en el agua, volver al césped, sentarte bajo la sombra de un árbol, comer algo y volver a meterte al lago. Todo a un ritmo tranquilo.


También nos sorprendió positivamente la limpieza. Tanto las playas como el agua nos parecieron muy cuidadas, algo que hizo que la experiencia fuera todavía mejor.



Qué ver en el lago Balatón y alrededores: mucho más que playas


Una de las mejores cosas de visitar el Balatón es que las playas son solamente una parte del viaje. A poca distancia del lago hay pueblos históricos, castillos, viñedos, paisajes volcánicos y hasta un lago termal.

Nosotros visitamos algunos de estos lugares y otros quedaron pendientes, pero todos pueden complementar perfectamente unas vacaciones en el Balatón.


Hévíz, el famoso lago termal


Muy cerca de Keszthely se encuentra Hévíz, uno de esos lugares que parece completamente diferente a todo lo que uno acaba de ver en el Balatón.

Su gran atractivo es el lago termal, famoso por sus aguas cálidas y por ser uno de los destinos termales más importantes de Hungría.

Nosotros ya contamos nuestra experiencia allí en otro artículo, pero si están recorriendo el oeste del Balatón, creemos que es una excursión prácticamente obligatoria.


Ver artículo relacionado: Lago Hévíz


Lago termal de Hévíz
Lago termal de Hévíz


Keszthely y el Palacio Festetics


Keszthely fue una de las localidades donde pasamos un día de playa, pero la ciudad tiene bastante más para ofrecer.

Es una de las poblaciones más importantes del extremo occidental del lago y su principal atractivo es el Palacio Festetics, una impresionante residencia aristocrática que permite conocer una parte de la historia de Hungría.

El palacio comenzó a construirse en el siglo XVIII y cuenta con elegantes salones y una histórica biblioteca, lo que lo convierte en una visita ideal para alternar con los días de playa.

Keszthely también puede ser una excelente base para conocer Hévíz y otras atracciones de la zona occidental del lago.



Tapolca y la increíble cueva que se recorre en barco


Tapolca fue otra de nuestras grandes sorpresas.


Es un pueblo pequeño y muy pintoresco, cuyo centro gira alrededor del Malom-tó, el Lago del Molino, un bonito espejo de agua rodeado de edificios, árboles y terrazas. Desde allí parte el pequeño Tapolca-patak, un curso de agua que atraviesa la ciudad y que le da al lugar un encanto muy particular. En el agua pueden verse pequeños peces, lo que hace que pasear por esta zona resulte todavía más agradable.


Pero lo más sorprendente de Tapolca está debajo de la ciudad. Allí se encuentra la famosa Cueva del Lago de Tapolca, un sistema de cuevas parcialmente inundado que se puede recorrer en pequeñas embarcaciones. El tramo navegable tiene unos 180 metros y permite adentrarse en las galerías de esta cueva de una manera realmente espectacular.


La experiencia nos encantó y fue una excursión perfecta para hacer una pausa entre tantos días de playa. Después de pasar tanto tiempo al sol y junto al Balatón, meterse en una cueva fresca y navegar por sus aguas fue un cambio de escenario total.


Y al salir, Tapolca invita justamente a lo contrario: caminar sin apuro alrededor del lago, sentarse en alguna de las terrazas, mirar el agua y disfrutar de ese pequeño rincón de la ciudad.


Tihany, lavanda, paisajes y una de las mejores vistas del lago



Flor en los campos de lavanda
Flor en los campos de lavanda

Tihany es otro de esos lugares que no pueden faltar en un recorrido por el Balatón.

Para nosotros fue imposible no asociarlo con la lavanda.

El aroma está presente en muchos rincones y hay tiendas llenas de productos elaborados con esta planta: jabones, perfumes, cremas, dulces y todo tipo de recuerdos.

Los campos de lavanda también forman parte del paisaje de la península y, si uno visita la zona en la época adecuada, el color violeta se convierte en uno de los grandes protagonistas.

Por supuesto, tampoco puede faltar un helado de lavanda antes de irse.

Pero Tihany es mucho más que eso. La península ofrece algunos de los mejores paisajes panorámicos del Balatón y alberga una histórica abadía benedictina que domina el entorno desde lo alto. También es una zona de gran valor natural, con senderos y lagos interiores.


Balatonfüred, paseos junto al lago y tradición balnearia


Balatonfüred es una de las localidades más conocidas de todo el lago Balatón y una buena opción para quienes buscan combinar playa, paseos y gastronomía.

Es famosa por su tradición como ciudad balnearia y por su paseo junto al lago, el Tagore Promenade, donde se puede caminar entre árboles, edificios históricos, restaurantes y el ambiente propio de una ciudad turística. La zona también está vinculada a la región vinícola de Balatonfüred-Csopak, por lo que es un buen punto de partida para descubrir los vinos locales.

Si tuviéramos que volver, seguramente sería uno de los lugares que agregaríamos a nuestro itinerario.


Badacsony y los viñedos con vistas al Balatón


Si hay algo que nos quedó pendiente es recorrer con más calma la zona de Badacsony.

Esta región, situada en la costa norte, es conocida por sus paisajes, sus formaciones volcánicas y, especialmente, por sus viñedos.

Las laderas que rodean el lago producen vino desde hace siglos y hoy existen numerosas bodegas donde se pueden probar vinos locales mientras se disfruta de las vistas sobre el Balatón.

Para quienes disfrutan del vino, la gastronomía y los paisajes, esta zona parece ser una excelente alternativa a los días de playa.


Szigliget y su castillo con vistas al lago


Otro de los lugares que agregaríamos a un próximo viaje es Szigliget.

Su principal atractivo son las ruinas de un castillo medieval situadas en lo alto de una colina, desde donde se obtienen vistas panorámicas del lago y de los paisajes de los alrededores.

Es el tipo de excursión ideal para combinar historia, una pequeña caminata y una de esas vistas que hacen que uno entienda la verdadera dimensión del Balatón. El castillo de Szigliget forma parte de los principales atractivos turísticos de la región del Balatón según la información turística húngara.


Siófok, la capital turística del Balatón


Siófok es probablemente la localidad más asociada con las vacaciones de verano en el lago Balatón. Situada en la costa sur, es uno de los principales centros turísticos de la región y concentra una gran cantidad de playas, restaurantes, bares, hoteles y actividades para quienes buscan combinar el lago con un poco más de movimiento. Su paseo junto al agua y el puerto son algunos de sus puntos más conocidos, mientras que durante el verano la localidad cobra especial vida y se convierte también en uno de los principales destinos de ocio nocturno del Balatón. Para quienes prefieren un ambiente más animado que el de las tranquilas playas que nosotros conocimos en Zánka o Csopak, Siófok parece ser una de las opciones más interesantes.





¿Cuándo ir al lago Balatón?


Para nosotros, la respuesta es clara: verano.


Fuimos durante una ola de calor y eso hizo que la experiencia fuera perfecta para disfrutar de las playas y del agua. Julio y agosto son los meses ideales para quienes buscan bañarse, pasar días enteros en la playa y aprovechar las altas temperaturas del lago.

La temporada de baño suele concentrarse principalmente entre junio y septiembre, aunque las condiciones pueden variar cada año.

Ahora bien, el Balatón también tiene atractivo fuera del verano.


En primavera, los paisajes verdes, los pueblos tranquilos y las rutas de senderismo pueden ser un excelente motivo para visitarlo. También es una buena época para recorrer las regiones vinícolas sin el calor intenso ni la cantidad de visitantes de julio y agosto.


El otoño puede ser especialmente interesante para quienes quieran combinar gastronomía, vino y paisajes. Incluso en invierno, aunque claramente no es el momento para disfrutar de las playas, los pueblos y las zonas termales mantienen su atractivo.


Pero si lo que buscás es nuestra recomendación personal, no tenemos dudas: iríamos nuevamente en verano. Con temperaturas que llegaron a los 38 grados, meterse al Balatón era un verdadero placer. El agua estaba tan agradable que no había ningún contraste brusco entre el calor del exterior y el baño: entrabas y simplemente querías quedarte allí durante horas.





Nuestra experiencia en el lago Balatón


El Balatón fue uno de esos lugares que superó nuestras expectativas.

Quizás porque no sabíamos exactamente qué esperar. Imaginábamos un gran lago, algunas playas y pueblos turísticos. Pero encontramos mucho más.


Encontramos playas limpias y organizadas, espacios verdes donde pasar el día, un ambiente tranquilo, pueblos con encanto y, sobre todo, un agua increíblemente agradable.


Nos encantó poder comprar un inflable y pasar horas flotando en el lago. Nos gustó la tranquilidad de las playas, incluso cuando había bastante gente. Nos sorprendió la limpieza y también la enorme cantidad de lugares interesantes que se pueden visitar en los alrededores.


Por eso creemos que el Balatón no debería ser solamente una excursión rápida desde Budapest.


Si tienen tiempo, vale la pena quedarse varios días, elegir distintas playas y aprovechar para conocer lugares como Tihany, Tapolca, Hévíz, Keszthely, Balatonfüred o las regiones vinícolas de la costa norte.


Para nosotros, fue una combinación perfecta de descanso y excursiones.


Y, sinceramente, después de haber pasado varios días metidos en esa agua limpia y cálida, entendemos perfectamente por qué el Balatón es el gran destino de verano de Hungría.


¡Sigamos viajando!



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