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9 motivos para visitar Liubliana, la encantadora capital de Eslovenia

  • Foto del escritor: vandeados - Flor y Juan
    vandeados - Flor y Juan
  • 30 jun
  • 6 min de lectura

Si estás organizando un viaje por Eslovenia, seguramente te preguntes si vale la pena conocer su capital. Después de recorrerla, podemos decirte que sí, y sobran las razones. Pequeña, ordenada, verde y con un casco histórico encantador, Liubliana es una de esas ciudades que sorprenden mucho más de lo que uno imagina.


Motivos para visitar Liubliana


En un país del tamaño aproximado de la provincia de Tucumán, una de las más pequeñas de Argentina, su capital no busca impresionar por su tamaño, sino por la calidad de vida que transmite, su patrimonio histórico y el ambiente relajado que se respira a orillas del río Ljubljanica. Estos son nuestros principales motivos para visitar Liubliana.



barco pasando por la ciudad
El río Ljublianica, omnipresente


1. Un centro histórico con muchísimo encanto


El casco histórico de Liubliana es, sin dudas, uno de los más lindos de Europa Central. Casas antiguas perfectamente conservadas, calles empedradas, edificios coloridos y el río Ljubljanica atravesando la ciudad crean un escenario realmente pintoresco.

A ambos márgenes del río se suceden bares, cafeterías y restaurantes con terrazas siempre llenas de gente. Es el lugar perfecto para almorzar, tomar algo al atardecer o cenar mientras la ciudad cobra vida.



2. El Castillo de Liubliana


Dominando toda la ciudad desde lo alto de una colina se encuentra el Castillo de Liubliana, uno de sus grandes símbolos.

Aunque sus orígenes se remontan al siglo XI, el aspecto actual corresponde principalmente a las reformas realizadas durante los siglos XV y XVI, cuando cumplía funciones defensivas frente al avance del Imperio Otomano. A lo largo de su historia también fue prisión y cuartel militar, hasta convertirse en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

Llegar es muy sencillo. Se puede subir en funicular desde el centro o caminando por un sendero corto y agradable. Nosotros recomendamos subir en funicular y bajar caminando para disfrutar las vistas sin hacer demasiado esfuerzo.



Flor con el castillo de fondo
Flor con el Castillo de fondo


3. Caminar junto al río y cruzar sus puentes


Gran parte de la magia de Liubliana está en recorrer lentamente las orillas del río Ljubljanica.

Durante el paseo vas cruzando algunos de los puentes más emblemáticos de la ciudad. El más famoso es el Puente de los Dragones, uno de los símbolos de la capital eslovena y una de las postales más reconocibles.

También vale la pena cruzar el Puente de los Carniceros (Mesarski Most), conocido por los candados que dejan las parejas como símbolo de su amor. Su curioso nombre se debe a que antiguamente conectaba la zona donde trabajaban los carniceros de la ciudad con el mercado.

Otro puente por el que seguramente vas a pasar varias veces es el Puente Triple (Tromostovje), una de las obras más icónicas del arquitecto Jože Plečnik, que conecta directamente el centro histórico con la zona moderna de la ciudad.


Y un tip práctico que viene muy bien: debajo de varios de estos puentes hay baños públicos gratuitos, muy bien mantenidos. Son una excelente opción para hacer una parada rápida durante el recorrido por el centro.



uno de los dragones de la ciudad con el castillo de fondo
Los dragones son símbolo de la ciudad


4. Hacer un paseo en barco por el río Ljubljanica


Una forma diferente de descubrir la ciudad es realizar un paseo en barco por el río Ljubljanica.

Desde el agua se obtiene una perspectiva distinta del casco histórico, sus puentes y sus edificios. Además, es una actividad muy relajante para hacer especialmente durante la primavera y el verano.



5. Descubrir el barrio artístico de Metelkova


Si querés conocer la cara más alternativa de Liubliana, Metelkova es una visita obligada.

Este antiguo cuartel militar fue ocupado por artistas tras la independencia de Eslovenia y hoy es uno de los principales centros culturales del país. Sus edificios están completamente cubiertos de murales, esculturas e intervenciones artísticas, creando un ambiente muy distinto al resto de la ciudad.

Al caer la noche también cobra vida con bares, conciertos y espacios culturales, convirtiéndose en uno de los epicentros de la escena alternativa y nocturna de Liubliana.



6. Disfrutar el atardecer desde Nebotičnik


El edificio Nebotičnik fue inaugurado en 1933 y durante algunos años fue uno de los rascacielos más altos de Europa.

Hoy su gran atractivo es la terraza panorámica desde donde se obtiene una de las mejores vistas de Liubliana y de su castillo.

Si podés, andá al atardecer, pedite una cerveza o un vino esloveno y disfrutá de una de las postales más lindas de la ciudad.



7. Perderse entre los senderos del Parque Tivoli


Con aproximadamente 5 km² de superficie, el Parque Tivoli es incluso más grande que Central Park de Nueva York.

Es el gran pulmón verde de Liubliana y un lugar ideal para caminar, correr o simplemente descansar bajo la sombra de enormes árboles.

Si bien algunos senderos tienen pendientes que pueden cansar un poco, la recompensa vale completamente la pena. Resulta difícil creer que uno siga estando en la capital del país cuando está rodeado por semejante cantidad de naturaleza.



8. Recorrer el Mercado Central


Muy cerca del casco histórico se encuentra el Mercado Central de Liubliana, uno de los mejores lugares para conocer el día a día de la ciudad.

Allí vas a encontrar puestos de frutas, verduras, quesos, embutidos, miel, panes y otros productos típicos de Eslovenia, además de pequeños locales donde comer algo al paso.

El mercado fue diseñado por el reconocido arquitecto esloveno Jože Plečnik, cuya obra marcó profundamente la identidad de la ciudad. Si visitás Liubliana un viernes entre primavera y otoño, además, suele funcionar el Open Kitchen (Odprta Kuhna), un mercado gastronómico al aire libre donde restaurantes de todo el país ofrecen sus platos más representativos.



9. Una base ideal para recorrer Eslovenia


Aunque Liubliana puede visitarse en uno o dos días, también es una excelente base para recorrer algunos de los lugares más espectaculares del país.

Desde aquí parten excursiones muy populares hacia el Lago Bled, las Cuevas de Postojna, Velika Planina, el Lago Bohinj o el Castillo de Predjama.

Todos estos destinos se encuentran aproximadamente entre 50 y 90 kilómetros de la capital, por lo que es perfectamente posible visitarlos durante el día y regresar a dormir a Liubliana. De esta forma, además de conocer algunos de los sitios más increíbles de Eslovenia, vas a poder seguir disfrutando cada tarde del ambiente relajado de la ciudad.


Artículo relacionado: ¿Qué son las cuevas de Postojna?


Nuestro consejo: hacé un free tour por Liubliana


Si es tu primera vez en la ciudad, hay una actividad que recomendamos especialmente: hacer un free tour.

Más allá de recorrer los principales atractivos, te permite entender la historia de Eslovenia y comprender cómo fue su paso por la antigua Yugoslavia, además de descubrir curiosidades que muchas veces pasan desapercibidas cuando uno recorre la ciudad por su cuenta.

Nosotros hicimos el recorrido con Civitatis y realmente fue una excelente experiencia. De hecho, le dedicamos un artículo completo donde contamos cómo fue el tour, qué lugares visitamos y si realmente vale la pena.


👉 Artículo relacionado: Free tour por Liubliana




¿Dónde alojarse en Liubliana?


Nuestra recomendación es buscar alojamiento lo más cerca posible del río y del casco histórico.

Como referencia, la Iglesia Franciscana de la Anunciación, con su inconfundible fachada rosada, marca una de las mejores zonas para hospedarse. Desde allí vas a poder llegar caminando prácticamente a todos los atractivos turísticos, además de tener muy cerca la mayor concentración de bares y restaurantes.





¿Cuántos días dedicarle a Liubliana?


Si únicamente vas a conocer la ciudad, creemos que una noche es el mínimo recomendable. Así vas a poder disfrutar del ambiente que se genera al atardecer y por la noche, cuando las terrazas junto al río se llenan de gente y la ciudad muestra su mejor cara.

Sin embargo, si tu idea es recorrer también otros lugares de Eslovenia, lo ideal es quedarse entre tres y cuatro noches. Durante el día podés realizar excursiones al Lago Bled, las Cuevas de Postojna, Velika Planina u otros destinos cercanos, y regresar cada tarde para seguir disfrutando del ambiente relajado de Liubliana.



Flor con la Iglesia franciscana detrás



Nosotros recomendamos totalmente visitar Liubliana. Es una ciudad pequeña pero muy completa, con muchísimo encanto, variedad gastronómica, espacios verdes, historia y un ambiente relajado que invita a disfrutar sin correr.


No necesita grandes monumentos para conquistar al visitante. Basta con caminar por sus calles, recorrer las orillas del río y dejarse llevar por el ritmo tranquilo de una de las capitales más agradables de Europa.


¡Sigamos viajando!

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